Truenorayo Fest 2017

Así fue la cuarta edición del festival originario del puerto de Sagunto, celebrado por primera vez en Valencia.

El pasado viernes tuvo lugar en Las Naves (Valencia) la cuarta edición del Festival Truenorayo. El festival, organizado por la promotora Hits With Tits y con un marcado carácter feminista contó con una programación que abarcó múltiples disciplinas artísticas. Entre ellas, el arte gráfico, a través de exposiciones de ilustraciones, una pequeña feria de artistas y la realización de un mural en directo.

Algunas de las ilustraciones expuestas // Foto de Andrés Vela

Además, a esto hay que añadir dos conferencias sobre música, activismo, feminismo y precariedad y un taller de ilustración. Y la música, obviamente. La programación contó con una elevada presencia femenina, algo que en pequeños y medianos festivales suele ser más común pero que no acostumbramos a ver en grandes festivales (a excepción del festival She’s the fest) y esperamos esta tendencia vaya extendiéndose al resto de festivales y empecemos a ver carteles más equilibrados desde el punto de vista de la igualdad de géneros.


También cabe destacar la enorme labor de las compañeras de la organización que no pararon ni un instante durante los dos días que duró el festival para conseguir sacarlo adelante con éxito, desempeñando múltiples tareas encima, delante y detrás del escenario.


Los primeros festivaleros en llegar el viernes pudieron disfrutar del concierto de apertura del festival a cargo de Mireia Vilar, de formato acústico que empezó a ambientar las primeras horas del festival. A continuación fue el turno de Como Vivir En El Campo, que inundaron Las Naves con su buenrrollismo a golpe de ritmos bailables, muy moviditos.


Seguidamente Meridian Response realizaron un cambio de estilo, pasando al synth pop, con algún toque de rock, ataviados con un vestuario de colores eléctricos y mucha purpurina.

Meridian Response // Foto de Andrés Vela

Más tarde fue el turno de Pega Monstro, que dieron una actuación muy enérgica y ruidosa, como una especie de rock-punk-scream casi casi gutural. Un grupo bastante peculiar con un directo que no acostumbramos a ver.


Una actuación mucho más tranquila fue la de Lidia Damunt, que interpretó sus peculiares letras a la guitarra, dando una pequeña tregua en forma de cambio de estilo respecto el grupo anterior.


Finalmente fue el turno de dos de los artistas más esperados del día, a pesar de la enorme diferencia entre sus estilos. Desde las letras desenfadadas y el descaro de Kokoshcka sobre el escenario a la “Poesía hecha música” de Joan Miquel Oliver, que con su último trabajo bajo el brazo y su guitarra en las manos fue el encargado de poner el punto y final a la primera jornada del festival.




El sábado la programación empezó a partir de las 12 con el taller, las charlas y la continuación de la pintura del mural.


Durante todo el día hubo música a cargo de Esnórquel, Valle Nova y otros deejays en la zona del street food, que recordamos era de libre acceso. Los djs estuvieron pinchando hasta las 18h aproximadamente, hora a la que se abrió el escenario principal debido al reajuste sufrido en los horarios por la cancelación de Les Sueques.


La encargada de romper el hielo fue Museless, que con un look muy eléctrico empezó la actuación con algunos de sus temas más cercanos al synth pop para ir derivando poco a poco hacia sonidos más oscuros, casi más propios a la deep electrónica.

Museless // Foto de Andrés Vela

Si bien en el momento del inicio de Museless la afluencia de público era tirando a baja, a medida que avanzaba su actuación iban llegando más festivaleros, llenando la zona del escenario principal, hasta el punto de que para cuando Amparito salieron al escenario el recinto se encontraba lleno al 50% aproximadamente. Cabe decir que Amparito fueron una de las sorpresas del festival, sabiendo encontrar un punto intermedio entre el punk y el pop-rock dieron un concierto francamente bueno, con un estilo desenfadado que nos resultó algo similar a Las Odio.


Rata Negra fueron los siguientes en actuar tras Amparito, lo que fue un tremendo éxito de la organización, ya que permitió en cierto modo dar una continuidad musical entre grupos. Dieron un concierto musicalmente muy bueno, enfocado con un estilo hecho propio que sería algo así como una versión rockera de Los Punsetes (en lo que respecta a la música, dejando el contenido de las letras de Los Punsetes al margen).

Rata Negra // Foto de Andrés Vela

Seguidamente llegó una pequeña pausa para cenar, amenizada por el cantante de Papa topo en modo dj set. Cuando terminó ya era el turno de Doble pletina que traían un look muy similar al que acostumbran a llevar Belle and Sebastian. Su música, de sonido muy acústico y acompañada de letras realmente encantadoras puso el contrapunto a lo que sería un cambio de estilo radical respecto grupos anteriores, entrando en la recta final del festival.


La zona del escenario principal, que llevaba toda la tarde/noche medio llena, con gente entrando y saliendo hacia las exposiciones y la foodtruck, se llenó para presenciar la actuación de Papa Topo. El concierto fue una prolongación del estilo que suelen mostrar en sus videoclips. Con la proyección de visuales propios y una estética muy cuidada y personalizada para cada miembro de la banda. Su estética se centró en el uso de ropa, cintas y complementos muy coloridos, acompañados puntualmente de purpurina. Es digna de mención la banda, que pese a sufrir un show con problemas técnicos y realmente accidentado; en el que perfectamente podrían haber decidido truncar la actuación, decidieron seguir adelante, echándole imaginación y ganas, cosa el público valoró muy positivamente haciendo que fuera un show único e irrepetible.

Papa Topo // Foto de Andrés Vela

Y para terminar, Joe Crepúsculo puso el broche final a la cuarta edición del Truenorayo Fest, con un setlist más centrado en la presentación de su último trabajo. Aunque no faltaron temas clásicos como La verdad o Mi fábrica de baile así como varias colaboraciones y artistas invitados, entre las que destacaríamos la aparición sorpresa de Elsa de Alfonso y Soledad Vélez.

Joe Crepúsculo y Soledad Vélez // Foto de Andrés Vela

En conjunto fue una cuarta edición muy interesante, en la que han logrado darle un giro importante al festival, como son el cambio de emplazamiento y el cobro de la entrada. Pero a pesar del riesgo que siempre implica un cambio, han logrado no solo sobrevivir a ello sino sacarlo adelante con un rotundo éxito, llegando a colgar el cartel de Sold Out.


Finalmente, nos consolamos pensando que este ha sido solo el comienzo de la temporada de festivales y que ya hemos iniciado la cuenta atrás para el que será el quinto aniversario del festival.




Autor: Sergio (@SerjBalz)